No se trataba de ningún tipo de estratagema para echarle de la casa, aunque eso hubiera sido más impactante si hubiera logrado su propósito. En Málaga, un joven entró en una casa para pasar la noche, y de hecho, la pasó, hasta que a la mañana siguiente descubrió que la dueña de la casa estaba muerta en el piso de arriba, momoficada.
Al parecer la dueña del inmueble llevaba muerte desde abril de 2006 cuando se despidió de unos conocidos porque se marchaba a visitar a unos familiares... y nadie se había percatado de su muerte hasta que entró un okupa en su casa. Por si alguien tiene problemas con okupas, que tome nota, que esta idea parece eficiente.