Respira tranquilo, hombre. Quemo sus calzoncillos, pero no los llevaba puestos, sino se trataría de una tragedia aún mayor. Un hombre croata de 55 años, Ivo Jerbic, perdió el control cuando al buscar calzoncillos limpios en su armario se dio cuenta de que todos estaban sucios y los tiró todos al jardían para prenderles fuego.
Efectivamente, los quemó pero el fuego se le fue de las manos y se quemó toda su casa. Cuando la policía llegó, el hombre sólo pudo decir que perdió el temperamento. No me quiero ni imaginar si hubiera perdido el Real Madrid el sábado lo que hubiera hecho. O igual, todo era una trama mucho más compleja para ocultarle a su mujer que se había acostado con otra, y en los calzoncillos habían pruebas fehacientes de ello.