¿Qué haríamos sin alcohol? Cada día hay alguna historia divertida protagonizada por una persona muy respetable y sencilla que se toma un par de copas de más y acaba liándola de alguna forma. Esta es la historia de
Stephanie Robinette, una chica de 30 años de Ohio, Estados Unidos que nunca había hecho nada fuera de lo normal y que vivía tranquilamente siendo profesora.
Todo cambió el pasado 25 de junio cuando fue a una boda junto a su marido y
empezó a beber más de la cuenta. Así que llegado el momento, en el parking, tuvo un roce con otras personas que acabó a gritos y aunque la novia intentó calmar a Stephanie, ésta última
decidió encerrarse en el coche negándose a salir e insultando a los policías que habían venido a ver qué pasaba.
Después de varios intentos de sacarla del coche, nuestra amiga salió voluntariamente,
se sacó un pecho y empezó a mojar con leche materna a los policías que tenía alrededor. Después de esto, en el juicio, se arrepintió de todas sus acciones, pero ya es demasiado tarde, la han expulsado de su colegio y tendrá que pasar por rehabilitación un tiempo.