Se ve que Hacienda somos todos... vivos o muertos. La Agencia Tributaria francesa le envió una carta a sus familiares reclamando que pagaran los impuestos por su muerte... cuando el hombre aún seguía vivo. "¿Mi primera reacción a la lectura de esta carta? Sorpresa al principio. Después me hizo reír", señaló el buen hombre...
Está claro que se trató de un error, pero ¿no os gustaría estar estatalmente muerto? Uno puede cometer los delitos que quiera de casi cualquier índole... total, no se van a poner a perseguir a un muerto, ¿no?