Hay que tener mucho cuidado con bailar porque puedes acabar sufriendo un accidente. Que se lo digan a nuestro amigo de hoy que se puso a bailar de espaldas por en medio de una carretera mientras un compañero grababa la escena. Todo fue bien hasta que un coche no pudo esquivar a nuestro personaje y se lo llevó por delante. Lo más cómico de todo es que fue el camión de los helados el que atropelló al chaval.