Nuestro amigo de hoy es un personaje de lo más raro y es que, aunque no hace daño a nadie, tiene una de esas adicciones que te dejan desconcertado. Resulta que Charles Marshall, un hombre de Cincinnati, tiene un fetiche muy raro que consiste en
zumbarse a osos de peluche en público.
Hace unos días le arrestaron después de que los empleados de un centro de sanidad le vieran cerca del trabajo
masturbándose con un oso de peluche. Resulta que Charles
tiene ya antecedentes tanto por comportamiento inadecuado en público y con un oso de peluche. La última vez que fue detenido, todo se saldó con un cargo por conducta inapropiada.
En uno de esos casos, el señor Marshall fue descubierto masturbándose con su oso
en los baños de una biblioteca pública. En los otros dos casos, el roneo se produjo en la calle.