Vas en un mini kart por una carretera haciendo equilibrios mientras un amiguete te graba para poder fardar en tu próximo vídeo de Youtube. Lo que no te esperas es que de frente te venga una avioneta y veas pasar toda tu vida en unos pocos segundos. Afortunadamente no hay que lamentar ninguna muerte, pero me sé de alguno que se lo va a pensar dos veces antes de volver por ahí.