Un artista neoyorquino ha realizado una escultura de chocolate de Cristo de tamaño humano para lo que ha sido necesario 90 kilos de chocolate negro. Obviamente, esto no ha gustado nada a una organización católica estadounidense que lo ha considerado una expresión de odio y más aún en semana santa lo que se considera una agresión directa hacia los cristianos.
Por eso mismo, antes de ser expuesta dicha escultura querían boicotearla. Al ver toda la polémica que generó dicha escultura, los organizadores de la exposición en la que iba a ser expuesta han decidido no exponerla para evitar polémicas.
No es la primera vez que este artista neoyorquino hace una obra de semejante tamaño con un material no muy común; antes ya había hecho una casa con cinco toneladas de queso o las letras VIP escritas con excremento. Lo que no sé es qué consideraban como insultos los católicos, ¿que se hiciese con chocolate negro y no con chocolate blanco? Con suerte en unos años podremos dejar de comernos en navidad esos euros de chocolate para comernos en su lugar nuestro Dios de chocolate.