Si en este momento hubiese en el mundo un concurso de frikis, la victoria sería sin ninguna duda para Grigori Perelman, un matemático ruso de 40 años de edad. Perelman (en la foto) estuvo durante ocho años encerrado en su casa tratando de resolver la ‘conjetura de Poincaré’, uno de los siete problemas matemáticos del milenio, y sorprendentemente, cuando ya casi se le daba por muerto (no literalmente por supuesto), reapareció en 2003 anunciando que había dado con la solución al problema, con la solución buscada con ahínco desde hace más de cien años.

Por todos esos méritos se le quiso otorgar la medalla Fields - considerada como el Nobel de Matemáticas -en el acto de entrega del XXV Congreso Internacional de Matemáticos (ICM 2006) celebrado en Madrid del 22 al 30 de agosto. Y digo “se le quiso” porque Perelman la rechazó por completo. Nunca nadie había rechazado tal honor, pero Perelman –extrañamente- lo hizo. ¿Es normal estar 8 años investigando sobre un tema para luego no querer llevarse la “recompensa”? Pues no, eso es ser tonto.
Según las pocas declaraciones de Perelman, rechazó la medalla porque no se considera parte de la comunidad matemática, porque para él lo importante es el reconocimiento y no “lo material” (¡Ajá!, y la Luna es de queso), y porque no tenía dinero para volar hasta Madrid (vamos por favor, eso ni es excusa ni es nada).
Pues bien, esperemos que Perelman no se trague en un futuro las palabras de “Lo importante sólo es el reconocimiento, no lo material”. ¿Qué por qué? Bueno, digamos que dentro de poco –cuando se ratifique su investigación- puede ser el ganador de un millón de dólares que el Instituto Clay de Matemáticas ofrece al que resuelva la ‘conjetura de Poincaré’. Veremos entonces si acepta o si no… Se permiten apuestas.
#5 María » Domingo 13 de Julio 2008 - 06:13
Te cito: "¿Es normal estar 8 años investigando sobre un tema para luego no querer llevarse la “recompensa”? Pues no, eso es ser tonto". El que a Perelman no le interese la recompensa, no lo hace un tonto. Te aseguro que el placer intelectural que le causó solucionar la conjetura de Poncairé no se compara con la recompensa monetaria que pudiese tener. El que tú nunca hayas sentido placer intelectual al entender un tema complicado no es culpa de Perelman. Yo estudio Matemáticas y créeme que ese sentimiento sólo puede tenerlo y entenderlo alguien que estudia temas complicados. El estar encerrado durante 8 años tratando de solucionar la conjetura habla de su pasión por entender las cosas, y no lo culpo ni se me hace extraño, es más, se me hace de lo más interesante e inspirador. Si tú no le das ningún valor a la comprensión intelectual, pues el tonto eres tú, interesado, como la mayoría de la gente, en cosas superfluas como el dinero y el reconocimiento frente a una sociedad idiota que no entiende nada.
#7 jonathan » Viernes 06 de Marzo 2009 - 03:40
También concuerdo con María. La mayoría de la gente se concentra en cosas superfluas y sin importancia. Pasan la vida sin nigún aporte. Perelman, como otros se concentra en resolver temas complejos que la mayoría no entiende, pues simplemente no llega a comprender...