Si ya me lo imaginaba, detrás de la sotana seguro que lleva alcohol y drogas. Y no estaba equivocado, sólo que no era un cura de verdad, sino un drogadicto vestido de cura. En un intento de imitar al sacedorte de la serie Perdidos, un hombre de 27 años pretendía viajar a Sudáfrica con dos kilos de cocaína escondidos en su atuendo, pero, la policía de Sao Paulo le pilló con las manos en... la droga.
Llevaba algo de ropa y libros religiosos en su maleta para intentar aparentar, pero le pillaron cuando los agentes revisaron su cuerpo y los zapatos, donde tenía escondida la droga. Ahora, se enfrenta a una pena de entre cinco y quince años de prisión. Igual después de esto se reforma y sale convertido en sacedorte... tendría guasa.