Pues sí, arriba el primer ordenador que fue capaz de enviar el primer email de la historia. El email fue mandado a la otra máquina, la que tiene justo a su lado, por aquel entonces no había, obviamente, nada de lo que se utiliza actualmente, tampoco existian los .com, ni nada por el estilo y la única conexión entre ambas máquinas estaba a través del ARPANET. Sin dudarlo, cualquiera mataría por tener uno de estos ordenadores tan modernos en su casa.