Érase una vez que el señor Alifí, al oír ruido cerca de su casa, pasada la medianoche, salió a ver qué pasaba. Allí se encontró al señor Tombe tirándose a su cabra (a partir de ahora llamaremos a la cabra Cabra X).
El señor Tombe quiso escapar, pero el señor Alifí, más rápido ya que estaba descansado, le alcanzó. EL señor Tombe le pidió que no le denunciara a la policía, pero a cambio EL señor Alifí le dijo que tendría que casarse con Cabra X.
35 euros de dote y aún sigue viviendo con ella.
Parece una broma pero es real, ocurrió en Sudán.
Si es que lo que no pase hoy en día…