Es frecuente que en algunas pastelerías encontremos tartas muy curradas, con todo tipo de detalle que incluso hacen que no parezcan tartas. Un ejemplo claro son las tartas de boda, que de no ser porque son eso mismo, tartas de boda, sería alucinante la exactitud con la que está representado los muñecos... digo, los novios. Pues ahora, mirad estas tartas. Yo personalmente me quedo con la de Pepsi.