En América es bastante frecuente tener buzones de correo en las casas, porque no suelen ser edificios sino chalets o simplemente casas de las de antaño. Obviamente una casa de este tipo tiene que estar bien acondicionada, con todo lujo de detalles empezando por el propio buzón de correos. Ahí, cada uno hace su escultura propia a riesgo de que algún vecino se tome la venganza por su cuenta y se la destroce. En cualquier caso, hacen auténticas obras de arte: