Parecerá una locura, pero un estadounidense llamado Jack Gerritsen ha sido condenado a siete (¡siete!) años de cárcel por insultar a las autoridades. Sí, aunque parece abusivo no deja de tener todavía más guasa. El hombre, lejos de cruzarse con una patrulla de policía y decirles "¡Malditos maderos!" se infiltraba en sus frecuencias de radio para insultarlos. También consiguió semejante proeza con las frecuencias del ejército y los servicios de emergencia californianos.
En realidad, el ya anciano de 70 años, puso la vida de muchas personas en juego al interferir las comunicaciones de sevicios como la Cruz Roja, por lo que la condena puede parecer a muchos justa. Por lo menos al fiscal sí que se lo pareció.
Nosotros nos preguntamos qué hace un anciano de 70 años infiltrando mensajes insultantes en las frecuencias, y qué hace la FCC (agencia estadounidense de las telecomunicaciones) investigando durante 4 años a semejante personaje. En fin, yankis, yankis.