Cuando decimos que alguna situación nos pone de un humor de perros no es una simple frase hecha, de hecho, va más allá de ese simple humor y nos pone algo más que el humor: la dentadura de los perros, por lo menos. Porque más o menos eso fue lo que ocurrió, un contribuyente a escasas horas de presentar su declaración de impuestos perdió los niervos y mordió en la pierna al recaudador de impuestos que reclamaba dicha declaración.
Todo ocurrió en la oficina tributaria de la localidad de
Dunkerque, al norte de
Francia, donde el hombre acudió a informarse pero no tardó en mostrarse agreviso y amenazó con golpear a su interloculor: dicho y hecho, le mordió en la pierna.
La responsable de la oficina,
Beatrice Cioclzyk, afirmó que fue muy violento; tanto el personal y los contribuyentes que estaban presentes quedaron traumatizados. Y es que no es para menos, podría haberle golpeado pero... ¿morder en una pierna? No es algo muy normal, no. El empleado fue trasladado a un hospital y se le dio una baja temporal, mientras que el agresor fue detenido.