Durex es una de las empresas más comprometidas para luchar contra la enfermedad del S.XX y S.XXI, más que nada por el hecho de que fábrica condones; pero
Durex ha querido ir más allá, tanto, que la ha cagado. En una campaña contra el SIDA, ha incluido un lacito sobre el envase de cada condón, sin tener en cuenta algo fundamental: hay algo punzante.