Comprar un
periódico no deportivo, es sinónimo de malas noticias, porque todo lo que leemos en él son malas noticias, a excepción de la publicidad, claro. El ejemplo más claro es la sección de esquelas, o que continuamente se hagan eco de noticias relacionadas con
violencia doméstica o puñaladas en discotecas. Pero, ¿alguien se ha planteado cómo quedaría el periódico sólo con buenas noticias? He aquí la respuesta: