A menudo vemos que nuestro perro empieza a ladrar a perros que son tres veces más grandes que él, pero a él no le importa. Afortunadamente, existen las cadenas, porque si no, nos tendríamos que dar prisa en buscar un veterinario. Con los gatos, pasa igual, sólo que no tienden a enfrentarse a otros gatos, prefieren otro tipo de animales.
Como, por ejemplo, este pájaro. Y oye, a él no le importa que si él ataca y el pájaro eche a volar, el gato probablemente se caiga al suelo, a esto le llamo yo, ser un
gato valiente, o estúpido, según se mire.