Tras el especial de niños, volvemos con nuestro animal de compañía favorito: el perro. Si los disfraces que os presentábamos el otro día ya eran de por sí cuanto menos curiosos, el de hoy lo es aún más. Se trata de un
perro dentro de un disfraz de cocodrilo.
Sí, como si le estuviera comiendo, pero no es así. Con eso consigues que la gente te vaya mirando por la calle, seguro. Además del hecho de que el perro también lo tiene que pasar un pelín mal al sentirse un poco incómodo a la hora de mover todo el cocodrilo mientras camina.