Después de su reencuentro con Dios en la cárcel, leerse la Biblia y dar clases de interpretación y canto, nuestra querida
Paris Hilton vuelve a las andadas.
En realidad ella no quería, estaba bañándose tan recatada como siempre, vino una ola y en fin... lo de siempre.
Eso sí, dos apuntes. Paris, cariño, desde El Perro Flaco te queremos un montón, pero piénsatelo dos veces la próxima vez a la hora de meterte al agua con esas gafas, por favor... Y segundo, se puede comprobar como nuestra gran Paris sigue sin inyectarse silicona.
100% Natural. Tenéis más fotos tras el salto.