¿Os acordáis de la tocada de huevos, y nunca mejor dicho, de
Michel a
Valderrama? Pues lo de estos jugadores no tiene nombre. Tan ansiosos estaban por darse amor mutuamente que no pudieron esperar a terminar el partido sino que
en pleno césped se pusieron a darse amor ante la mirada atenta de todo el público, ¡qué depravados!