Tres
estudiantes universitarios argentinos han sido
acusados de "daño calificado" luego de pintar grafittis con el lema “paz y amor”, y dibujos de flores y símbolos de la paz
sobre un
tanque de guerra de homenaje al Ejército. Si os parece que la medida es algo exagerada, pues esto no parece nada en comparación de los
seis disparos que les
hiciera la policía antes de arrestarlos.
Los jóvenes
enfrentan una
pena de hasta
un año de prisión en suspenso por el cargo anteriormente citado. Claro que
el alcalde del pueblo, Carlos Schmidt, siempre preocupado por dar una segunda oportunidad a la juventud,
agregó una
denuncia propia por supuesta "asociación ilícita", delito que con una pena de
hasta 10 años de cárcel.
Los estudiantes
recibieron inmediatamente el
apoyo de compañeros, legisladores, ecologistas y vecinos del pueblo. Interesante pensar que está bien disparar el tanque, pero no pintarle una flor…