En Italia todo funciona de una manera distinta. Allí las
pizzas son la comida sagrada y las madres cuidan de sus hijos hasta la muerte, y si tienen que castigarles, pues lo hacen. Una madre italiana de Catania, Sicilia, de
81 años de edad, castigó a su hijo (de 61 años) sin paga e incluso le quitó las llaves de casa por desobedecerla y llegar tarde a casa.
Obviamente,
ha tenido que mediar la policía para que la madre le levante "el castigo" y vuelvan a vivir juntos, aunque no sé si esto es lo que quería el hijo porque acusa a su madre de "cocinar mala y darle poco dinero"; o sea, como todas las madres.
Pero por si no fuera ya impactante la noticia, intervino la policía para mediar porque la madre les llamó para que le ayudasen a convencer al "cabezón" de su hijo para que se comporte bien con ella. No sabía que ahora la policía se dedicara a esos menesteres...