En contra de lo que pueda pensar la gente, una silla de oficina rota aún puede tener muchos usos. Por ejemplo, de cómodo taburete. Pero, hay más usos, y si se rompe en la oficina y no está el jefe, ya es la bomba. Puedes dedicarte a hacer competiciones a ver quién se mete el
tortazo más grande, o quién aguanta más tiempo subida a ella. Pasen y vean:
P.D.: Esto no lo hagáis en casa.