¿Qué sucede con las personas con un ligero sobrepeso a la hora de enterrarlas? Hablo de personas que para ir al hospital tienen que llamar a una grúa y no a una ambulancia. Pues básicamente se las incinera... sólo que no todas. En Gran Bretaña han construido el ataúd más grande,
2.3 metros de largo, 1.40 metros de ancho y 76 centímetros de profundidad. Pero, lo más impactante era su peso: media tonelada.
El ataúd era para Mark Bamber, un hombre de 38 años que murió el pasado 28 de julio debido a un paro cardíaco tras haber estado luchando toda su vida contra la obesidad.
Pesaba 317 kilos y, en el momento de sufrir el ataque,
los bomberos tuvieron que sacarle por la ventana de su habitación para trasladarlo al hospital.
Pero, ¿por qué no fue incinerado? La respuesta tiene guasa. Porque el horno crematorio de su ciudad, Wigan, era demasiado pequeño. Pero no acaba aquí la historia.
No pudo contar con un coche fúnebre porque era demasiado grande el ataúd así que tuvo que ser transportado en una plataforma tirada por caballos.