Ha sucedido en Estocolmo. Una mujer tendrá prohibido fumar en su propio jardín, pero esto no es la noticia, es que podrá seguir fumando en su jardín pero en
una zona para no fumadores que tendrá que habilitar.
Quizás sea por tener un vecino abogado, quizás simplemente sea que el vecino es un poco “toca moral”, o las dos opciones unidas muy estrechamente. Y es que, este vecino harto de tener que llevar una mascarilla para salir al jardín debido al humo del tabaco,
interpuso una queja y pidió que prohibiesen a su vecina fumar. Pero el tribunal decidió que lo mejor era remontarse a épocas del Rey Salomón y que estuviese prohibido fumar excepto en una pequeña parcela del jardín, para así “contentar” a las dos partes.
Por un lado, la mujer piensa acatar las reglas para no tener que pagar multas, aunque piensa que la decisión es
ridícula e insensata. Por otro el vecino, que por si acaso pide una multa de 2.000 coronas (unos 213€) por cada vez que fume en la parcela no adecuada.