Sólo hay que juntar un poco de periodismo ciudadano, cámaras digitales y teléfonos móviles para que algo así ocurra. Si hace unos años le hubieras dicho a alguien que has visto al hijo de Pierce Brosnan drogándose y desmelenándose, nadie te habría creído. Hoy en día, basta con sacar el móvil última generación, grabarlo en vídeo, colgarlo en YouTube y armar la marimorena.
Es lo que le ha pasado al hijo de Pierce Brosnan, el actor que hacía de James Bond. Y eso que el chaval parecía modosito. Si hubiera sido Pete Doherty, todavía...