Un elefante llamado “Gran Hermano” ha conseguido rehabilitarse tras una
grave adicción a la heroína.
El pobre elefante había sido utilizado por traficantes ilegales para que dirigiera a la manada y los llevara donde ellos quisieran. Para lograrlo, alimentaron a “Gran Hermano” con
plátanos cubiertos de heroína.
Los traficantes fueron detenidos cuando intentaban vender al elefante y su manada. Y es ahí donde comenzó su rehabilitación. Tras una fuerte adicción que acarreaba (con fuertes espasmos, babeos y llegando a ponerse bastante agresivo si no recibía su dosis), lo trataron con
metadona, masajes y baños frecuentes para conseguir reducir poco a poco su adicción y así poder volver pronto a su hábitat.
Misión cumplida. El elefante yonqui volverá a ser el de siempre, aunque con un oscuro pasado con el que tendrá que cargar, algo mal visto actualmente en el Reino animal.