La multimillonaria Leona Helmsley, dueña de un imperio inmobiliario de EEUU, le ha dejado una herencia de
12 millones de dólares a su fiel perrito, nada más ni nada menos que unos 8 millones de euros, tras su fallecimiento. Si es que eso de “una vida de perros” ya no tiene mucho sentido…
Los que más contentos están de sus más allegados, sin duda, son
sus nietos, que los ha
desheredado por razones que, según Helmsley en su testamento, “ellos conocen”. Aunque quizás no se hayan sorprendido tanto, cuando te apodan como
“la reina de la maldad” no es de costumbre esperarse cosas buenas.
Además el perrito en cuestión, llamado Trouble, cuando muera
será enterrado junto a su fiel ama en un mausoleo rodeado de dos columnas dóricas y de total lujo.
Ya sabéis lo que debéis hacer si tenéis perro y veis a otro de
raza maltés y de color blanco por las calles de EEUU, quizás tengas suerte y des con el adecuado, y aunque fuese una relación demasiado interesada, sería la forma más fácil de pegarle un buen “braguetazo” a la vida. Nosotros ya estamos en busca y captura de él, esperemos que nuestro
“perro flaco” sea del agrado de Trouble, es lo mejor que tenemos...