Gente degenerada hay en todas partes, y gente borracha en muchos más sitios. El caso es que durante un vuelo de la compañía JetBlue en Estados Unidos, Robert Vietze de 18 años se incorporó de repente de su asiento, se sacó el pene y
empezó a mear encima de una chica de 11 años que estaba por ahí. Cuando el padre de la chica, que había ido a acompañar a su hermana a mear, vio la escena, decidió partirle la cara.
La cosa no fue a más, ya que entre los pasajeros les separaron, y Robert fue llevado a la última fila del avión. Una vez que llegaron al aeropuerto de Nueva York,
detuvieron a nuestro amigo y tras unas horas fue puesto en libertad y acusado de exposición indecente, aunque yo creo que mearse encima de alguien debería de ser algo más.