Una pareja en Inglaterra celebraba el cumpleaños de la víctima ahora sin lengua. Unos cuantos vodkas de más llevaron a que Tracy Davies, de 40 años, le diera un beso a su pareja, Mark Coghill, de 45, y ésta
acabara arrancándole la lengua de un mordisco cuando la estaba besando.
Todo comenzó cuando ella se lamentaba tras no poder quedarse embarazada. Tras consolarla, ella le pidió que le diera un beso. La víctima aseguró que
su novia se convirtió en ese momento en un "monstruo" y que tras besarle apretó fuertemente los dientes sobre su lengua. Coghill chilló y le hizo gestos a su novia de que se apartara, pero Davies
mordió su lengua y la escupió al suelo.
Cuando ella paró, abrió su boca y me miró de una forma como nunca antes nadie me había mirado. Después abrió la boca y mi lengua estaba en ella. Emitió un sonido de satisfacción, como cuando te tomas una taza de té tras estar varios días sin tomarte ninguna. Un sonido como 'mmmmm'.